Detrás de cada pieza de artesanía auténtica suele haber una historia que merece ser contada, pero el trabajo que realiza la artesana Maribel Bornao, al frente de Serelana Piel y Lana es un verdadero homenaje a la tradición, la ecología y el arraigo familiar.
Los próximos 20 y 21 de junio, los asistentes a la Feria de Artesanía en San Juan de Plan tendrán la oportunidad única de conocer de cerca su proyecto y descubrir unas creaciones textiles que nacen directamente del corazón del Valle de Chistau.
Para Serelana, el concepto de «kilómetro cero» (km 0) no es una moda, sino una forma de vida circular. Todo el proceso comienza en la propia ganadería familiar del valle, gestionada por su hijo. Allí, entre imponentes montañas e ibones pirenaicos, las ovejas pacen en total libertad en un entorno de pasto ecológico.
Tras el pastoreo, la artesana toma el relevo de la materia prima para iniciar un costoso, minucioso e impecable trabajo manual que ya muy pocos conservan: lavar, escarmenar, cardar, hilar y torcer la fibra hasta transformarla en las madejas y ovillos que utiliza en sus diseños.
A excepción del teñido de algunos vellones específicos que adquiere externamente, todo el valor nace de sus propias manos y de la estrecha conexión entre la mujer y la oveja.
Creaciones con alma: de la mochila pastoril al arte textil
En su espacio de exposición en San Juan de Plan, la artesana de Serelana mostrará una variada gama de sus creaciones más singulares, donde conviven la tradición del pastoreo y la innovación:
– Mochilas de pastoreo: Una interesantísima reinterpretación de la mochila tradicional pastoril, adaptada a los nuevos tiempos. Utilizando piel de oveja o cabra y lana, la artesana da vida tanto a versiones de corte más clásico «pastoril» como a diseños tipo bolso de pelo, ideales para el día a día.
– Cuadros de telar y fieltro mojado: Piezas artísticas nacidas de la experimentación y el autoaprendizaje. Entre ellas destacará una obra muy especial y poética que representa a una mujer chistavina hilando en mitad del valle. Para lograrlo, la artesana ha utilizado la misma lana que ella hila como base interna para dar volumen a la figura, recortada sobre un evocador fondo de cielo y montañas creado con la técnica del fieltro húmedo, una destreza que aprendió de forma completamente autodidacta haciendo pruebas.
La feria, que reunirá a artesanos de diversos puntos del territorio junto al talento local, contará también con actividades complementarias como clases de fieltro mojado y demostraciones en vivo. Sin duda, la participación de Serelana será uno de los grandes atractivos del fin de semana, una oportunidad excepcional para ver cómo el oficio de hilar se mantiene vivo en el Pirineo y cómo la lana autóctona se transforma en arte sostenible.